sábado, 22 de octubre de 2016

DO WHAT YOU LOVE
The present article focuses on how the author perceives his insertion to a society which is attained to an economical system. The author identifies and supports his idea through citations. He also questions the freedom of deciding what to do for a living. At the end of this work he suggest what is the lesser evil.
En un ensayo reciente, abordé el tema de la satisfacción laboral. En este ensayo propuse la siguiente interrogante: ¿la satisfacción laboral depende de nosotros o del contexto laboral? En dicho ensayo yo esperaba una contundente tendencia a favor de la satisfacción laboral como un factor interno que nos brinda placer al hacer los que más nos gusta.
Sin embargo, de acuerdo a las encuestas realizadas, los factores determinantes fueron variables y las más constantes fueron la retribución económica seguida por la satisfacción personal.
Tal vez soy un soñador al creer que la mayoría de las personas disfrutarían hacer su trabajo tanto como yo lo hago, sin importar el contexto. Pero los soñadores en algún momento tienen que despertar y preguntarse si hacer lo que a uno más le gusta es libertad o simplemente se está cumpliendo con un rol en la sociedad.
De acuerdo con Mar Cabezas, el individuo no tiene sustancia propia, sino que se adhiere a un rol. Esta escritora basa su afirmación asegurando que mediante un mecanismo de vigilancia que se perpetúa desde arriba (supervisión jerárquica), se consigue sancionar en cada momento la conducta de los individuos. En otras palabras, el no ajustarse a las normas previamente establecidas, se estaría en riesgo de ser sancionado con el propósito de rectificar el camino e interpretar el rol que a uno le corresponde.
Estas aseveraciones me hacen reflexionar que todas las normas y conductas que me fueron inculcadas en la escuela tenían un propósito más allá de lo cognitivo, también tenían el propósito de insertarme en una sociedad con una estrecha relación entre poder y disciplina. Es decir, insertarme en un modelo basado en la docilidad.
Según Foucault, el individuo disciplinado es el sujeto jurídico moderno. Y Henry Ford ilustra el ritmo del tiempo disciplinario con la distribución del tiempo en series con ocupaciones determinadas y ciclos de repetición, como forma que adquiere el ejercicio del poder en la disciplina.
En nuestros días es muy común relacionar gente exitosa con disciplina, y en ocasiones también el éxito y la disciplina es relacionada con indiferencia social. Es decir, los individuos están enfocados en lograr su éxito personal olvidándose del éxito colectivo. Pero esto no debería de extrañarnos, ya que esta ideología se empezó a gestar a finales del siglo XVIII, cuando los economistas liberales (Keynes, Smith) proponían la limitación de la esfera de acción del estado, concibiendo a la sociedad civil como el lugar de un proceso económico autónomo. Se intenta acabar con la función del Estado Providencia dando origen al Homo oeconomicus, un ente basado en el principio de utilidad e interés.
Posteriormente el neoliberalismo trata de desmantelar los derechos laborales en nombre de la empleabilidad en donde el “Do what you love” (haz lo que te gusta) intenta agotar los esfuerzos de los individuos por ser el mejor. Lo que lleva a concluir que la elección por vocación no necesariamente obedece a un ejercicio de libertad, sino más bien a la imposición de un sistema económico.

En este sentido, los resultados obtenidos en la investigación sobre satisfacción laboral cobran relevancia. El rol de un individuo en un sistema económico basará su satisfacción laboral en el mismo sentido. Y si no te gusta tu trabajo, por lo menos procura que la remuneración económica sea sustancial.

Israel Pérez

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